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Los pañales de tela Pop-In catalogados como los mejores!

El pasado domingo El diario La Razón publicó un artículo sobre los nuevos Pop-Iin, en este artículo hablan de las ventajas del uso de los pañales lavables. Creo que lo podréis encontrar muy interesante, el artículo concluye describiendo los Pop-In como Pañales de diseño. Nos llena de orgullo que dentro de todos los pañales lavables hayan elegido a Pop-In como representante del mercado.

http://es.scribd.com/doc/73744272/Untitled

TABÚES EN TORNO A LA LACTANCIA

La palabra tabú hace referencia a una conducta o costumbre prohibida por una determinada sociedad, cultura o religión.  Tabú es la prohibición de algo natural por razones de contenido religioso, político, social o cultural.

Romper un tabú se considera una falta grave por parte de la sociedad que lo impone. Algunos tabúes son delitos castigados por ley, y en este sentido representan antecedentes directos del Derecho. Hay tabúes fuertemente incorporados a las tradiciones de ciertas culturas.

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Guía práctica para la introducción de los sólidos dirigida por el bebé (actualizada en junio de 2008)

Introducción Para iniciar la introducción de los sólidos teniendo en cuenta la perspectiva del bebé hay que entender las razones por las cuales esta aproximación es lógica y segura.
El primer apartado de este documento explica los principios fundamentales y subyacentes en los que se apoya este método para la introducción de la alimentación complementaria. La última sección, lo que debes y no debes hacer, ofrece una guía rápida de los puntos fundamentales. Siguiendo estas instrucciones, aumenta la probabilidad de que tanto los padres como el bebé disfruten de la transición hacia las comidas sólidas y, además, se contribuye a asegurar el bienestar del bebé. La mayoría de los bebés están preparados para comenzar a experimentar con los alimentos sólidos alrededor de los seis meses de edad. Los padres de los bebés prematuros (menos de 37 semanas de gestación), o de los que tengan alguna enfermedad o trastorno que pueda afectar su capacidad para manejar comida con seguridad o para digerir algún tipo de alimentos, deben consultar con su pediatra sobre el momento más apropiado para la introducción de los sólidos y sobre la idoneidad o no de usar la alimentación complementaria a demanda (ACD) como único método.
Fundamentos de la alimentación complementaria guiada por el bebé
1. Lactancia materna como la base de la alimentación autónoma
Se recomienda lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé. La lactancia materna ofrece la base ideal para la alimentación autónoma del bebé con sólidos, ya que los niños amamantados se alimentan a su propio ritmo. ¡¡De hecho es imposible obligarlos a comer más rápido o más despacio!! Además, controlan su ingesta de nutrientes y fluidos, acortando o alargando cada tetada. Por otro lado, y teniendo en cuenta que el sabor de la leche materna varía en función de la dieta de la madre, la lactancia materna prepara al bebé para aceptar nuevos sabores.
Los bebés saludables y normales alimentados con lactancia materna son muy capaces de gestionar el proceso de introducción de sólidos, siempre que cuenten con el apoyo adecuado por parte de sus padres. Aunque la capacidad de alimentarse de manera autónoma que caracteriza a la lactancia materna es la que sostiene la teoría de la ACD, muchos padres que han alimentado a sus bebés con biberón han descubierto que este método también funciona con sus hijos. La única diferencia significativa es la necesidad de asegurarse de ofrecer al bebé otras bebidas, además de la leche.
2. Entender las motivaciones del bebé
Este enfoque para la introducción de los alimentos sólidos ofrece al bebé la oportunidad de descubrir todo lo que la comida puede ofrecer, como parte del proceso de exploración del mundo que le rodea. Para ello, el bebé aprovecha su deseo de explorar, experimentar e imitar las actividades de los demás. Si se permite que el bebé establezca el ritmo de cada comida, y se insiste en el juego y la exploración más que en el propio acto de comer, la transición hacia las comidas sólidas tendrá lugar de una manera muy natural. El cambio resultará fácil porque la motivación del bebé para avanzar en el proceso es la curiosidad y no el hambre.
No es necesario que los momentos de la comida coincidan con las tetadas. De hecho, si pensamos en la lactancia y la alimentación complementaria como dos actividades separadas, el proceso será más relajado y se convertirá en una experiencia agradable tanto para los padres como para el bebé.
3. ¿No se ahogará?
Muchos padres se preocupan por la posibilidad de ahogamiento. Aún así, hay indicios que hacen pensar que si los bebés controlan lo que se llevan a la boca tienen menos riesgo de atragantarse que cuando son alimentados con una cuchara. Esto se debe a que los bebés no son capaces de mover intencionadamente la comida hacia la garganta hasta después de haber desarrollado la habilidad de masticar. Y no desarrollan la habilidad de masticar hasta después de haber aprendido la habilidad que les permite alcanzar y agarrar cosas. La capacidad de agarrar objetos muy pequeños se desarrolla aún más tarde. Así, un bebé muy pequeño no puede aumentar el riesgo de atragantamiento porque es incapaz de llevarse cosas pequeñas a la boca. Sin embargo, si alimentamos al bebé con la cuchara, estamos instándole a que sorba la comida hasta el fondo de la boca, aumentando el riesgo de atragantamiento.
Parece que el desarrollo general del bebé mantiene el ritmo de su capacidad para manejar la comida con la boca, y para digerirla. Un bebé al que le cuesta llevarse comida a la boca probablemente no está muy preparado para comerla. Por eso, es importante resistir la tentación de “ayudar” al bebé que se encuentra en esa situación. Es el propio desarrollo de las distintas habilidades implicadas en el acto de comer lo que asegura que la transición hacia la alimentación sólida se produce al ritmo adecuado, manteniendo el riesgo de ahogamiento en niveles mínimos.
Inclinar al bebé o tumbarlo para alimentarlo con sólidos es peligroso. Un bebé que manipula comida siempre debe estar sentado en posición erguida. De este modo, facilitamos que la comida que todavía no es capaz de tragar, o que no desea tragar, caiga fuera de su boca.
Seguir los deseos y el ritmo del bebé a la hora de introducir la alimentación complementaria no significa dejar de lado las reglas de seguridad que nos dicta el sentido común. Es muy improbable que un bebé pequeñito pueda lograr agarrar un cacahuete, por ejemplo, pero los accidentes pueden ocurrir, sea cual sea el modo en que es alimentado el bebé. Las reglas normales de seguridad para la prevención de accidentes durante las comidas y el juego también se deben seguir cuando la transición hacia las comidas sólidas es dirigida por el bebé.
4. Asegurar una correcta nutrición
Si se permite que los bebés se alimenten por sí mismos, suelen aceptar una amplia variedad de comidas. Probablemente, esto se debe a que, cuando seguimos este método, permitimos al bebé centrarse en muchos otros aspectos además del sabor; también perciben la textura, el color, el tamaño y la forma. Además, ofreciéndoles los alimentos por separado o de tal modo que ellos mismos puedan separarlos, les permitimos aprender sobre las diferencias entre los distintos sabores y texturas. Y si les dejamos rechazar cualquier alimento que no parezca gustarles, contribuimos a que, en el futuro, sigan estando dispuestos a aceptar nuevos alimentos.
Los principios generales de una alimentación saludable para niños se aplican también a los bebés que están gestionando su propio proceso de introducción de sólidos. Por eso, deben evitarse las comidas rápidas y los alimentos con azúcar o sal añadidos. Aún así, cuando un bebé supera los seis meses de edad, no hay necesidad de restringir los alimentos que se le deben ofrecer (a menos que haya antecedentes familiares de alergias o alguna enfermedad relacionada con el sistema digestivo).So ideales las frutas y verduras, combinadas con otros alimentos cocidos ligeramente para que estén lo suficientemente blandos como para masticarlos. Al principio, es mejor ofrecer la carne en trozos grandes, para que puedan experimentar con ella y chuparla; una vez el bebé puede coger y soltar puñados de comida, la carne picada es una buena opción (Nota: los bebés no necesitan dientes para morder y masticar; ¡Con las encías se apañan bastante bien!).
Tampoco es necesario cortar la comida en trocitos diminutos, ya que los bebés más pequeños no serían capaces de cogerlos. Una buena medida para valorar el tamaño y la forma en la que se deben preparar los alimentos es el propio puño del bebé, aunque hay que tener en cuenta un dato muy importante: los bebés más pequeños no pueden abrir el puño intencionalmente para soltar objetos. Esto implica que manejarán mejor la comida con forma de palito o que tenga un asa incorporada (como el tallo de un trozo de brócoli). De este modo, pueden masticar el trozo que sobresale de su mano y descartar el resto después –normalmente cuanto tratan de alcanzar la siguiente pieza de comida que atrae su interés. A medida que sus habilidades mejoran, aprovecharán más la comida.
5. ¿Y las bebidas?
El contenido en grasa de la leche materna aumenta al final de la tetada. Un bebé amamantado reconoce este cambio y usa este conocimiento para controlar su ingesta de líquidos. Si tiene sed, tenderá a succionar poco tiempo, quizás de ambos pechos, mientras que si tiene hambre prolongará la toma durante más tiempo. Gracias a ello, los bebés amamantados a demanda no necesitan beber nada más, ni siquiera en verano.
Este principio también se puede aplicar al periodo de transición hacia la comida normal, siempre que el bebé siga siendo amamantado a demanda. Se le puede ofrecer un vaso de agua durante las comidas como parte de la exploración, pero no hay necesidad de preocuparse si no quiere beber nada.
Los bebés alimentados con leche de fórmula necesitan un enfoque ligeramente diferente, ya que los biberones tienen la misma consistencia durante toda la toma, por lo que hay menos posibilidad de saciar la sed. Para garantizar un aporte de líquidos suficiente, sólo hay que estar pendiente de ofrecer al bebé agua con cierta frecuenta una vez ha comenzado a comer pequeñas cantidades de los alimentos ofrecidos.
Si continuamos ofreciendo lactancia a demanda durante el periodo de introducción de la alimentación complementaria, dejamos en manos del bebé la decisión de cómo y cuándo reducir sus tomas de leche. A medida que ingiere mayor cantidad de alimentos durante las comidas familiares, se “olvidará” de pedir alguna toma o tomará menos cantidad de leche en cada toma. No es necesario que su madre tome esas decisiones por él.
Lo que DEBES y NO DEBES hacer en la alimentación complementaria a demanda
1. DEBES ofrecer a tu bebé la posibilidad de participar siempre que la familia esté comiendo. Puedes comenzar a hacerlo tan pronto como el bebé muestre interés en observarte mientras come, aunque no es probable que esté preparado para llevarse comida a la boca hasta que tenga seis meses.
2. DEBES asegurarte de que tu bebé está sentado con la espalda erguida mientras experimenta con la comida. Al principio, puedes sentarlo en tu regazo, mirando hacia la mesa. Una vez que empieza a desarrollar la habilidad de coger comida, casi con toda probabilidad será capaz de mantenerse solo sentado, con un soporte mínimo, en una trona.
3. DEBES comenzar ofreciéndole alimentos adaptados al tamaño de su puño, preferiblemente en forma de palitos (o con un “asa”). Siempre que sea posible –y que los alimentos sean adecuados para el bebé-, ofrécele la misma comida que al resto, para que se sienta integrado en la experiencia familiar.
4. DEBES ofrecerle alimentos variados. No es necesario limitar su acceso a la comida, igual que tampoco lo haces con los juguetes.
5. NO DEBES meter prisa al bebé. Permítele que haga las cosas a su propio ritmo. Es especialmente importante que evites la tentación de “ayudarle” poniendo comida en su boca.
6. NO DEBES esperar que el bebé coma nada durante los primeros intentos. Una vez haya descubierto que sus nuevos juguetes saben bien, comenzará a masticarlos y, después, a tragarlos.
7. NO DEBES aspirar a que el bebé se termine cada trozo de comida, sobre todo al principio. Recuerda que todavía no ha desarrollado la habilidad de alcanzar la comida que está dentro de su puño.
8. DEBES volver a ofrecerle más adelante la comida que ha rechazado. Los bebés cambian de opinión y pueden aceptar alimentos que en un primer momento rechazaron.
9. NO DEBES dejar al niño solo mientras come.
10. NO DEBES ofrecer comidas que suponen un riesgo evidente, como frutos secos.
11. NO DEBES ofrecerle comida rápida, platos preparados o alimentos a los que se haya añadido azúcar o sal.
12. DEBES ofrecerle agua en un vaso o taza, pero no te preocupes si no muestra interés. En especial, los bebés amamantados probablemente seguirán obteniendo todos los líquidos que necesitan del pecho durante algún tiempo.
13. DEBES estar preparado para el caos y el desorden. Un plástico bajo la trona protegerá el suelo o la alfombra y facilitará la limpieza. También te permitirá volver a ofrecer al bebé los alimentos que se hayan caído, disminuyendo la cantidad de comida desperdiciada. (¡Te sorprenderá positivamente descubrir lo rápido que el bebé aprende a comer manchando menos!).
14. DEBES continuar amamantando a tu bebé a demanda, durante todo el tiempo que quiera. Es probable que cambie el patrón de las tomas a medida que come más.
15. Si tienes antecedentes familiares de intolerancia, alergias alimentarias o trastornos digestivos, DEBES consultar a tu pediatra antes de comenzar.
16. Finalmente, ¡DEBES disfrutar viendo como tu bebé aprende a comer y observando cómo desarrolla su habilidad con las manos y la boca durante todo el proceso!

Porque Usar un Portabebé?

¿Porque llevar a nuestro bebé?

Los seres humanos somos primates portados, es decir: estamos diseñados para ser llevados en brazos. Desde los orígenes del hombre se ha transportado a los bebés bien usando un portabebés o bien en brazos de sus madres.

Evolutivamente hablando, el ser humano nace de manera “prematura”: Cuando llega al mundo no es capaz de desplazarse por sí solo y sus necesidades básicas han de ser cubiertas.         Así,  los bebes buscan y anhelan continuamente la presencia de su madre, asegurándose que sus necesidades sean cubiertas con prontitud. Y por esto mismo, los pequeños que son transportados y con los que se establece un contacto satisfactorio suelen estar más tranquilos. Son más felices sintiendo el calor y seguridad que les proporciona su madre.

Utilizando un portabebé favorecemos esta fase de desarrollo de nuestros hijos. Cuando comienza la deambulación, los portabebés pueden seguir siendo de gran ayuda para poder desplazarnos con ellos con mayor rapidez.

Existe en nuestra cultura la idea que llevar a nuestros bebes es “malacostumbrarlos”: Nada más lejos de la realidad. Nuestro propio instinto nos hace desear sentirlos cerca, interactuar con ellos, atenderles… Y la experiencia de que sean ellos los que demanden bajar al suelo en vez de llorar para que les tomemos en brazos es altamente gratificante.

Ningún niño querrá ser llevado en brazos siempre, ni siquiera durante todos los momentos de su infancia. Con el tiempo ira enviándonos señales de que desea pasar más tiempo en el suelo, gateando, andando.

Si observamos que a un bebé le hace más feliz, tranquilo y confiado el ir en brazos de su madre… ¿Por qué negárselo? Precisamente la satisfacción de esa necesidad es la que posteriormente condicionará un niño más seguro de sí mismo, más sociable, mas independiente, y con confianza en el resto de  personas que le rodean. ¡Llevar a nuestros bebés es natura y saludable!

¿Cuál es la posición correcta?

Cuando tomamos a un recién nacido, podemos observar que adopta la posición correcta inmediatamente cuando es elevado: las piernas dobladas y abiertas, las manos y los pies conservan todavía el reflejo de prensión para ayudar a sujetarse.

La posición correcta, ya sea en brazos o en un portabebé, garantiza el correcto desarrollo de su estructura corporal, tanto a nivel vertebral como articular:

Con las piernas flexionadas, las rodillas a un nivel ligeramente más alto que las nalgas y abiertas en un ángulo de aproximadamente 90 grados, las caderas se encuentran en una posición óptima. La cabeza de fémur se coloca perfectamente dentro del hueco acetabular y el peso del bebé recae sobre sus nalgas, sin que tenga que soportarlo su espalda aún en formación.

La columna vertebral del bebé tiene `por naturaleza una forma de “C”, que posteriormente ira madurando desde la cabeza hasta la cadera, adquiriendo las curvas en forma de doble “S” de la edad adulta: La colocación correcta del bebé garantizará que la columna mantenga esta posición.

Ventajas de Usar un Portabebés:

  • Se establece un contacto estrecho entre madre y bebé. Mejora sensiblemente la comunicación entre ambos, pudiendo la persona que le lleva anticiparse a las necesidades del niño
  • Los bebés se sienten más seguros, mas arropados, más queridos. Esta tranquilidad hace que se encuentren menos nerviosos y que aumenten los periodos de sueño. Así mismo, los episodios de llantos, cólicos y vómitos son menores.
  • Al igual que en el vientre materno, el movimiento continuo ayuda a la maduración neuronal, proporcionando además una agradable sensación de cercanía y calidez al bebé
  • El niño ve el mundo desde nuestra altura, aprendiendo a socializarse con otras personas, interviniendo en la vida cotidiana, interactuando desde muy pronto con su entorno. Su vida será así mucho más variada en experiencias.
  • Los niños tomados en brazos o en portabebé son más seguros e independientes, ya que sus necesidades han sido cubiertas con prontitud.
  • Usando un portabebé es posible amamantar de manera sencilla y discreta
  • Los padres y madres pueden olvidarse de las barreras arquitectónicas y dedicarse a sus tareas cotidianas con las manos libres.

Portabebés: Respuesta a las Preguntas más Frecuentes

¿Qué portabebé elijo?
¿Y si tengo problemas de la espalda? ¿Y no me voy a cansar?
¿Es muy caro?
¿No es más cómodo llevar un carrito?
¿No es un atraso, cuando tenemos cosas más modernas? ¿No es cosa “de hippies”?
¿Qué es un fular exactamente? ¿Un “trapo” largo no haría el mismo efecto?
¿Es fácil usar un fular porta-bebé?
¿Durante cuánto tiempo puedo portar a mi hijo?
¿No son iguales todas las mochilas?
¿Y no va muy espachurrado ahí dentro?
¿Y no da calor?
¿Y no se cae?
¿No va mejor en el carrito?
¿A partir de qué edad se puede usar? ¿Hasta qué edad se puede usar?
¿Y si te caes?
¿No le haces daño?
¿No se acostumbrará a los brazos?
Pero.. ¿le gusta ir “ahí”?

¿Qué portabebé elijo?
Existen diferentes tipos de portabebés que puedes elegir según tus necesidades o la edad de tu bebé: fular, bandolera, pouch, mei tai, mochilas ergonómicas… Te recomendamos que visites la web de la Red Canguro para conocer las distintas posibilidades. Sin embargo, la mayoría de las mochilas convencionales que se encuentran fácilmente en tiendas no respetan la posición adecuada del bebé y no son recomendables. Un simple trapo bien anudado es mucho más eficaz que la mayoría de las carísimas mochilas que encontramos en las tiendas.

¿Y si tengo problemas de la espalda? ¿Y no me voy a cansar?
La sensación de comodidad que proporciona un portabebé bien colocado se puede comparar con el embarazo. El peso del niño lo llevamos alto, bien repartido y cerca de nosotros, así la sensación subjetiva de peso disminuye notablemente. La causa de la mayoría de problemas de espalda es la mala postura. Con un buen portabebé vamos en postura correcta, el niño no “cuelga”, y no compensamos el peso con posturas antinaturales (como el efecto mochila – hombros curvados hacía delante y espalda hacía atrás- ). Un buen portabebé tiene tiras anchas sobre los hombros y no se “clava”, evitando la constante presión en la parte superior del hombro, donde hay mucha tendencia a contracturas. La columna agradece la movilidad que proporciona el portabebé. Llevar el bebé en brazos nos obliga a mantener posiciones tensas o más estáticas (sobre todo cuando amamantamos). Tener más libertad de movimiento beneficia a la columna enormemente. No obstante, lo ideal es empezar con un bebé pequeño para que la espalda se acostumbre gradualmente al peso creciente de nuestro hijo. Es un “ejercicio” muy beneficioso para la espalda.

¿Es muy caro?

El precio de un portabebé puede oscilar entre los 20€ y los 120€ aproximadamente, según el tipo elegido. Si lo comparamos con lo que puede costar un carrito o cualquier producto para bebés, vemos que sale muy rentable; aún más si tenemos en cuenta que un buen portabebés puede durarnos 3, 4 años, o más, porque podemos usarlos con otros hijos.

¿No es más cómodo llevar un carrito?

Llevar al bebé encima ofrece mucha más movilidad que el carrito, para entrar en tiendas, en el transporte público, caminar entre la muchedumbre, pasar por zonas de difícil acceso, ir al monte, subir o bajar escaleras… Deja ambas manos libres para sostener el paraguas, llevar bolsas, pasear al perro…

¿No es un atraso, cuando tenemos cosas más modernas? ¿No es cosa “de hippies”?
A veces lo más sencillo es lo más eficaz. Además podemos elegir un portabebé que vaya bien con nuestra manera de vestir: ¡un portabebé puede ser un complemento muy elegante!

¿Qué es un fular exactamente? ¿Un “trapo” largo no haría el mismo efecto?
Es una tela larga, de aproximadamente 4 metros de largo , y 70 cm. de ancho. La textura de la tela es muy importante, tiene que tener un punto elástico en la diagonal para adaptarse al bebé y la suficiente resistencia como para dar un apoyo firme. Una tela normal se deformaría a las pocas semanas de uso, dejaría de apoyar correctamente al bebé porque los bordes cederían. Además, los bordes de una tela convencional le pueden cortar la circulación al bebé y a la madre por no tener el suficiente grosor y elasticidad.

El tipo de tela y los tintes empleados también son factores importantes, ya que el bebé en la época de dentición se pasará el día con la tela en la boca. ¡Un buen fular aguanta durante años sin deformarse!

El fular se ata con un nudo porque es el cierre más estable, seguro y adaptable que existe. De esta manera, el fular se adapta completamente a nuestro cuerpo y asegura la sensación de ligereza cuando llevamos al bebé. Se suele utilizar un doble nudo normal, no se debe soltar, ni estropearse, ni ceder.

¿Es fácil usar un fular porta-bebé?
Todas las posiciones se pueden colocar sin ayuda ajena. Para todo se necesita un poco de práctica, incluso para aprender a vestir a un recién nacido, para cambiar los pañales, bañarlo y todo lo que conlleva el cuidado del un bebé. El uso del fular no es ninguna excepción, pero no es más complicado que todo lo demás. Normalmente se empieza por una posición y cuando la dominamos o si vemos que no nos convence, pasamos a la siguiente. Normalmente se “pilla el truco” en pocos días. Lo ideal es practicar un poquito con un muñeco o peluche en las últimas semanas del embarazo, las primeras veces con la ayuda de un espejo. Existen instrucciones paso a paso que pueden ayudarte a aprender. En la Red Canguro podrás contactar con otras madres y padres e instructoras que podrán asesorarte en persona.

¿Durante cuánto tiempo puedo portar a mi hijo?
Como el bebé va en una posición correcta, la buena noticia es que puede ir tanto tiempo como ambos, bebé y portador, deseen, no hay más límite de tiempo que el que ustedes dos se impongan. Con el tiempo el bebé querrá moverse un poco más, es normal y necesario para su correcto desarrollo, pero su hijo le hará saber cuándo no desea ser portado. Respete el momento en que su niño quiera salir, ya que posiblemente el bebé esté molesto por algo o necesite un cambio de pañal. Los bebés más pequeños pueden pasar todo el día cargados por su madre, incluso a la hora de la siesta.

¿No son iguales todas las mochilas?
NO. Las típicas mochilas convencionales no respetan la correcta posición del bebé (en ranita). Hacen que el niño vaya colgado de sus genitales lo que puede ser muy perjudicial. Además son muy incómodas para la persona que carga al bebé.

¿Y no va muy espachurrado ahí dentro?
Los portabebés tradicionales mantienen la postura que fisiológicamente adopta el bebé. Éste se ha desarrollado en el útero en un espacio reducido, en posición fetal, con su espalda arqueada y sus piernas flexionadas… Ésa es la postura en que hemos de mantener al bebé hasta que él mismo vaya adoptando otra. Es la posición natural que adopta cuando lo tenemos en brazos para acunarlo.

¿Y no da calor?
Lo que más calor da es el contacto de 2 cuerpos, por eso hemos de asegurarnos de no estar “piel con piel” con el bebé (a no ser que sea éso lo que busquemos por otros motivos, por ejemplo, en prematuros). Es mejor usar ropa ligera de tejidos orgánicos y transpirables (algodón) y no abrigar de más al bebé. Los bebés llevados en portabebés aprenden antes a regular su propia temperatura corporal.

¿Y no se cae?
Un bebé bien colocado y ajustado en un portabebé va muy seguro. Además el portador nota enseguida cuando el bebé no va bien, lo que le permite ajustarlo inmediatamente. No pasa lo mismo en los carritos, sobre todo cuando el bebé no está a la vista del que lo lleva.

¿No va mejor en el carrito?
No. Los portabebés aseguran la postura correcta del bebé, cosa que no se consigue en los carritos. Además los bebés necesitan el contacto físico estrecho que proporciona ir en un portabebé. Para el bebé, lo que no ve,no existe. Si va en carrito está lejos de la madre, lo que él percibe como estar sin su madre…

¿A partir de qué edad se puede usar?
Desde el primer día de vida.

¿Hasta qué edad se puede usar?
Hasta que niño y portador quieran… Un buen portabebé puede usarse hasta los 3 ó 4 años de edad.

¿Y si te caes?
Esa posibilidad existe en todo aspecto del cuidado de los bebés y no por ello vamos a dejar de cambiar, alimentar, bañar y acariciar a nuestros hijos. Cuando uno lleva a su bebé cargado todo el tiempo, adquiere seguridad en sus movimientos lo que minimiza ese riesgo. De todos modos, corresponde a cada uno cuidar siempre de no hacer algo que ponga en peligro al bebé.

¿No le haces daño?
No. Precisamente usamos estos portabebés porque son la mejor forma de llevar a nuestros hijos. Les aseguran la mejor posición para su correcto desarrollo físico y emocional.

¿No se acostumbrará a los brazos?
Hablamos de “acostumbrar” como si fuera algo malo. Los bebés nacen con necesidad de contacto, es un mecanismo instintivo que les asegura su supervivencia. El cubrir sus necesidades ayuda a que se desarrollen correctamente y sean personas más fuertes y seguras. A lo único a lo que se les puede acostumbrar es a aceptar algo que les viene impuesto en contra de sus necesidades sin protestar. Todos estamos “acostumbrados” a comer cuando tenemos hambre, beber cuando tenemos sed, dormir cuando tenemos sueño…y a que nos den cariño nuestros seres queridos. Yo quiero que mi hijo se “acostumbre” a mí… a quererme y a que sepa que le quiero…

Pero.. ¿le gusta ir “ahí”?
Mírale y ¡dímelo tú!

Creative Commons License
Portabebés: respuesta a las preguntas más frecuentes by Red Canguro is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License.

Pañales de tela Pop-In

Pañales lavables para los más peques de la casa, pañales ecológicos que cuidarán de la piel de tu bebé, tu bolsillo y nuestro planeta
Los pañales ecológicos que vendemos  han sido elegidos con mucho cuidado y después de probar muchas marcas distintas de pañales de tela.No todos los pañales lavables son iguales o de la misma calidad, las principales cualidades que buscamos en los pañales lavables son poder de absorción, buen ajuste para evitar escapes, materiales ecológicos, prácticos, de secado rápido, suavidad al tacto y por supuesto comodidad para el bebé.

La comodidad de todo en uno con el interior en bambú, desde recién nacidos, talla única

Compra dos de nuestros Pop-In y recibirás un absorbente de noche de regalo

La capa exterior del Pop-In es impermeable, al estar hecha de una combinación de fibras de alta calidad crea una capa exterior super suave que parece algodón a la vista y al tacto.

Las cintas ajustables son elásticas lo que hace posible una mayor y más optima sujeción, con barrera anti-escape para mejorar el ajuste y contención desde recién nacidos. Los clips que sirven para sujetar el absorbente están cubiertos con una lengüeta impermeable para más fiabilidad y comodidad.

El Pop-In es una combinación de absorbentes que se sujetan con clips a la capa exterior y entre si, los absorbentes se pueden lavar y secar por separado.

Los absorbentes están hechos de un bambú suave y ligeramente elástico, el Pop-in viene con dos absorbentes con forma para mejor fiabilidad y comodidad del bebé. De esta manera la utilización del pañal desde recién nacido, es más fácil adaptándose el pañal al crecimiento y las necesidades del bebé.

Hasta fin de existencias cuando compres dos Pop-In vendrán acompañados de un super absorbente para la noche, su forma es parecida a la de un paño con costuras elásticas. Este absorbente se enrolla alrededor de los otro/s absorbentes dando más capas de absorción.

El pack de prueba también contiene un forro desechable y una bonita bolsa para el pañal usado.

Instrucciones de uso incluidas.

 

Por que interior de bambú? el bambú es la planta de más rápido crecimiento y también la mas fuerte, con excepcionales cualidades antibacterianas naturales.

Son esas cualidades antibacterianas que han ayudado al bambú en su expansión, creando una barrera para casi todos los tipos de plagas matándolas al contacto con la planta. Su cultivo se hace sin la utilización de pesticidas, manteniendo un material completamente natural y preservando al máximo el medio ambiente. Lo más asombroso es que estas cualidades antibacterianas es que no desaparecen durante su tratamiento textil.

La fibra de bambú es biodegradable al 100%, su descomposición no contamina al medio ambiente. Las fibras de bambú originan de la naturaleza, y a su fin vuelven completamente a la naturaleza.

El bambú deja que nuestra piel respire y se mantenga fresca, la sección transversal de la fibra de bambú está llena de micro-lagunas y micro-agujeros, lo que le da mucha mejor absorción de humedad y de ventilación. Estas cualidades son ideales para la utilización de este tipo de fibra en los pañales haciéndolos frescos en verano a la vez que super absorbentes.

Las fibras del bambú son super suaves con un tacto parecido al de la seda manteniendo esta suavidad después de muchos lavados.

Lo mejor para la delicada piel de un recién nacido y para pieles sensible.

Nuestros pañales:

Pañal unidad precio : 24,90€


Pack de 5 pañales Pop-In en colores mixtos que incluye 1 absorbente. Ideal para los padres que quieren probar el uso de pañales lavables durante un día completo.

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Las cintas ajustables son elásticas lo que hace posible una mayor y más optima sujeción, tiene insertos triangulares de tela en la apertura de las piernas para mejorar el ajuste y contención desde recién nacidos. Los clips que sirven para sujetar el absorbente están cubiertos con una lengüeta impermeable para más fiabilidad y comodidad.

El Pop-In es una combinación de absorbentes que se sujetan con clips a la capa exterior y entre si, los absorbentes se pueden lavar y secar por separado.

Los absorbentes están hechos de un bambú suave y ligeramente elástico, el Pop-in viene con dos absorbentes con forma para mejor fiabilidad y comodidad del bebé. De esta manera la utilización del pañal desde recién nacido, es más fácil adaptándose el pañal al crecimiento y las necesidades del bebé.

Hasta fin de existencias cuando compres dos Pop-In vendrán acompañados de un super absorbente para la noche, su forma es parecida a la de un paño con costuras elásticas. Este absorbente se enrolla alrededor de los otro/s absorbentes dando más capas de absorción.

Pack de 5 pañales precio: 99,95


Pack Ahorro precio: 194,80€

Absorvente de día precio: 8,55€

Absorvente de noche precio: 8,55€